Producto principal
El sistema
Anota lo que hay, lo que entra y lo que se vende. Usted arma las categorías: talla, color, marca o anaquel.
Mercados, galerías y bodegas · Lima y Callao
En el mercado y en la galería se vende rápido: polos, abarrotes, tornillos, lo que haya en el anaquel. Parte ya trae código de barras; la ropa casi nunca. LISO es un sistema para anotar lo que entra y lo que se va, sin pretender un almacén grande.
Producto principal
Anota lo que hay, lo que entra y lo que se vende. Usted arma las categorías: talla, color, marca o anaquel.
Identificación
Stickers que se pegan a la prenda, la caja o la máquina. Si el producto ya trae código, se usa ese.
De otras marcas
No los fabricamos. Si el puesto los necesita, ayudamos a conseguir impresora o lector.
Lo que se vende
En ropa hay que armar talla, color y modelo. En abarrotes, a veces el paquete ya viene con barras. LISO sirve para las dos cosas: usted crea las categorías y va marcando lo que entra y lo que sale.
Eso es el producto. La impresora, el rollo o el lector se suman solo si hace falta.
Cómo se reconoce cada cosa
En abarrotes o ferretería, el paquete a veces nace con barras. En un puesto de polos, la talla y el color los pone usted: se imprime la etiqueta y se pega. El QR y las barras sirven para lo mismo: decirle al sistema qué se está vendiendo.
Con el celular se lee bien el QR. Las barras se leen más seguro con un lector.
Equipos
No fabricamos impresoras ni lectores. En esta etapa solo ayudamos a comprarlos e instalarlos en el puesto. Lo nuestro sigue siendo el sistema.
Imprime las etiquetas con QR o barras para pegar en la prenda, la caja o la máquina.
Pistola o lector de infrarrojo, sobre todo para barras. Casi siempre va a una PC.
Los rollos para marcar mercadería. Van con la impresora y con el sistema.
Dos maneras de empezar
Más simple
Quien atiende lee el QR con el teléfono —el de siempre o uno de más—. No hace falta lector ni PC en el mostrador. Sale más barato para empezar.
Más completa
Para mercadería que ya trae barras, o cuando el catálogo es largo: impresora de stickers, lector de infrarrojo y una máquina. Cobra sentido en un puesto que ya trabaja así.
El inventario se pierde cuando algo se vende y nadie lo anota. El sistema está para que eso no dependa de acordarse al cierre.
Talla, color y modelo. Cada prenda puede llevar su etiqueta, aunque de fábrica no traiga código.
Lo que rota todos los días. Si el paquete ya trae barras, el sistema las usa en el recuento.
Muchas referencias chicas. Un QR en la máquina o en la caja ayuda a saber qué hay y qué ya salió.
Etapa inicial
LISO recién está armándose. No inventamos clientes ni ventas. Buscamos negocios en Lima y Callao —mercado, galería, bodega— para probar el sistema y, si hace falta, los equipos.
Lima, Perú